María Dolores De La Villa lleva 50 años dedicada al perfume nicho, convirtiendo su pasión en una forma de vida. Detallista, intuitiva y profundamente comprometida con cada persona, entiende la búsqueda de una fragancia como algo íntimo y personal.
Escucha, anota, prueba y vuelve a oler cada perfume hasta dar con aquel que mejor encaja con quien lo busca.
De esa manera de entender el perfume nace también De la Villa: una marca construida desde la memoria, el apellido y una vida entera dedicada a descubrir aromas capaces de emocionar.
De la Villa nace del apellido de María Dolores, ligado a una herencia familiar que ha pasado de generación en generación y que hoy encuentra una nueva forma de expresarse a través de la marca.
Su universo visual recoge ese legado en un símbolo que remite al escudo familiar, emblema de identidad, pertenencia y memoria.
Más que una referencia al pasado, es una manera de dar continuidad a una historia que sigue viva.
50 Llamas es la fragancia conmemorativa del 50 aniversario de una vida dedicada al perfume. Nace en Alicante como la primera firma de perfumería nicho de la ciudad, y lo hace con un propósito claro: convertir en esencia medio siglo de experiencia, intuición y pasión.
En Alicante, el fuego no es solo fuego. Es tradición, identidad… y memoria. Las Hogueras marcan el ritmo de la ciudad cada año.
Y en este perfume, cada una de esas llamas se convierte en símbolo: 50 hogueras, 50 años, 50 historias.
Durante cinco décadas, una misma persona ha estado al otro lado del mostrador recomendando perfumes no por tendencia, sino por sensibilidad. Entendiendo a cada cliente, cada momento y cada ocasión especial. Este perfume es ese legado.